3.4.13

IMPERIO: Daño Colateral


Historia: Rodrigo Roa.


Acto I: El Nuevo Orden

Bitácora 20JM13, año 2 DD:

Mi nombre es J. Monroy. Asumí la Dirección de “The Wall” justo antes de que esta guerra comenzara, y en estos meses tuve que tomar algunas de las decisiones más difíciles de mi vida.

Ahora, cuando la devastación ha concluido, miro hacia los días pasados y creo que hemos estado haciendo lo correcto. La devastación terminó, si... pero la guerra no.

Ahora somos O.M.E.N. No más “Departamento de Asuntos Extraordinarios”, no basta. Ya no pertenecemos a ningún país, sino que a todos. Ahora somos globales. Hemos reemplazado a la ONU, porque quedó demostrado cuán obsoleta estaba, desde hace mucho. Los nuevos tiempos requieren  de una Organización moderna, que se anticipe a los hechos, y que se ocupe de los eventos realmente importantes.

Somos la Organización Mundial para Eventos Notables, y a partir de aquí, tomaremos las riendas de este mundo, al menos hasta que los líderes mundiales y los pueblos sean capaces mantener el control y la paz por sí mismos...

No lo haremos solos, para nada. Los representantes de las naciones que pretenden la paz serán nuestros principales aliados. Los metahumanos que protegen a la población mundial, los siguientes en la lista.

Ya hemos comenzado nuestro trabajo conjunto. Partimos con la limpieza de los residuos radiactivos en lo que alguna vez fue Londres, Tokyo y el sur de Eria. Gracias a las habilidades de algunos, la información de otros y el genio científico y místico de nuestros hombres, hemos diseñado artefactos y contenedores que extraen y conservan la radiactividad fuera del alcance de los humanos comunes y corrientes. Estos contenedores serán los objetos más peligrosos del mundo por un tiempo, pero permitirán que a mediano plazo, la gente pueda volver a vivir allí.

Los Pershings, armas del Imperio, fueron desactivados gracias a la “señal de la muerte” que enviamos a los gobiernos del mundo. Perdimos Internet, que cayó en manos de The Cluster durante la guerra, así que entrar allí es muy peligroso... Lo clausuramos, y como red alternativa abrimos nuevos servidores de la Alternet que crearon los de Ultra Force, con la esperanza de que se convierta en la nueva plataforma pública de información global que nos conecte a todos, más limpia... más sana. A través de ella enviamos la señal, para su uso voluntario. Aparentemente, todos los países invadidos la activaron, y los Pershings ahora están fuera de servicio...

También hemos comenzado a ejecutar planes mucho más ambiciosos... El mundo es un lugar mucho más duro ahora...

Ya se construye una red de Refugios para metahumanos, a los cual tendrán acceso todos quienes sean parte de su comunidad, y aquellas personas que ellos lleven hasta allí, para su protección. Se construirán varios de estos centros, distribuidos por el mundo, pero sólo ellos y nosotros conocemos su ubicación y su código de acceso.

Pero quizá lo más ambicioso sea “El Torque”. Así llamamos a la nueva prisión de Seguridad Superior para población metahumana, ubicada en la órbita del planeta. Es un recinto único, en constante movimiento, girando por partes sobre un eje integrado, que permite que su forma nunca sea la misma. No tiene caminos fijos de entrada ni de salida, por lo que es imposible escapar de ella, y para acceder sólo se puede usar alguno de los teletransportadores ubicados en la sede de Defensores Unidos o en las sedes de O.M.E.N. por el mundo. Actualmente se construye usando todos nuestros avances en tecnología espacial, y una vez que esté completa será infranqueable.

Todo suena muy bien, ¿no? Realmente parecen un nuevo comienzo. Si, lo es. Pero los comienzos también indican finales... No todos han mantenido la calma en estos días...

Lo que estamos haciendo marcha bien, y sigo creyendo que hacemos lo correcto, no me preocupa equivocarnos. Pero quien realmente me preocupa, es quien solicitó un encuentro conmigo, en secreto, y a quien estoy esperando mientras registro esta bitácora.

Hace menos de 48 horas, Destructor nos sorprendió con un anuncio, interrumpiendo un discurso del Presidente de Eria, Ronald Jackson. Nadie se atrevió a intervenir u oponérsele, y sólo se dedicaron a proteger la integridad del Presidente, mientras permitían que Destructor declamara.

El mismo Destructor que decidió no intervenir en la guerra y vio morir a millones en Londres, su ciudad natal. El mismo que fue un Heraldo de Logos en los primeros días de este Nuevo Mundo y luego desapareció misteriosamente. El mismo que enfrentó innumerables veces a los héroes defendiendo su idea radical de destruirlo todo para crearlo nuevo y mejor. El mismo que alguna vez también fue un defensor...

Sus palabras provocaron un escalofrío entre quienes lo hemos visto antes, y quizás en todos quienes lo oyeron. He interactuado lo suficiente con él en mi carrera en The Wall, como para saber cuando está dispuesto a hacer algo hasta las últimas consecuencias... y hoy lo estaba.

Ya debe estar por llegar. Sus palabras aún retumban en mi cabeza, pero no puedo evitar revisar nuevamente la grabación. Debo estar preparado para lo que me dirá. Ninguna decisión o hecho ha sido más difícil de afrontar que lo que ocurrirá cuando esté aquí, a continuación...


Interludio: Manifiesto

“No es sólo para llamar su atención que he decidido interrumpir el discurso del Presidente de la República Democrática de Eria. Lo he hecho porque este acto representa algo: es el fin de una era de políticos y administradores, de líderes y caudillos, de héroes y villanos... ¡de embusteros! He venido a interrumpir a todos ellos, y a manifestar que hoy comienza la era del ser humano.

Durante mucho tiempo he sido considerado enemigo del mundo, por mis objetivos. Pero ustedes, seres humanos comunes y corrientes, no tienen absolutamente nada que temer. Esos objetivos siempre han sido crear un mundo mejor… mi única diferencia con el resto, es que yo sí estoy dispuesto a pagar cualquier precio por ello.

Los héroes me han condenado por mis métodos, pero déjenme decirles algo: no existe tal cosa llamada “heroísmo”. Sólo es otro concepto inventado para justificar diferencias, jerarquías, privilegios. Una ilusión que no todos pueden alcanzar, sólo unos pocos elegidos a los cuales ustedes les entregan su seguridad, su fe, sus vidas, ¡todo!... ¡¡Pura mierda!!...

Hoy les traigo un mensaje y una invitación, y ambas hablan de un futuro de grandeza y plenitud para ustedes, las personas de este mundo, sin diferencias.  Sé que la guerra fue terrible para quienes se involucraron, pero en cada destrucción subyace el germen de un renacimiento.

Cuando veía los conflictos, las batallas, las muertes innecesarias, no podía evitar pensar en todo el potencial humano desperdiciado en tanques, estrategias militares, armas y estructuras burocráticas que nunca fueron efectivas, pero que conservamos por miedo o por costumbre... por fuerza. El Imperio y sus actos son la mayor prueba de todo lo que hemos estado haciendo mal...

Pero yo vengo a ofrecerles una nueva opción, y espero que todos ustedes lo reflexionen fríamente antes de decidir. ¡Escuchen con atención, todos!:

A partir de este momento, el territorio sur de Eria, entre las coordenadas que comunicaré a las autoridades, está bajo mi soberanía, única y exclusiva, y allí construiré ciudades abiertas y sustentables. ¡Allí construiré mi utopía, abierta a quienes estén dispuestos a vivir en una nueva sociedad!

He trabajado junto a científicos e intelectuales, y hemos usado el conocimiento y la tecnología más avanzada que existe para diseñar una sociedad completamente al servicio del ser humano y sus necesidades. Allí no habrán líderes ni autoridades, no existirá el dinero ni las clases, y sus habitantes no le deberán nada a nadie. Desde la arquitectura hasta la salud, pasando por la economía y la ciencia; todo está diseñado para el bienestar y el desarrollo de las capacidades humanas... ¡y su construcción ya ha comenzado!

Invito a todas las personas que se atrevan y sueñen con una vida nueva, a venir conmigo. Dejen atrás los estados y las instituciones obsoletas, dejen atrás la miseria de esta sociedad colapsada, y empecemos un camino completamente nuevo, en una tierra fecunda, donde todos serán aceptados en tanto colaboren en la construcción de nuestro sueño...

Contemplen y crean en la nación definitiva: ¡sean bienvenidos a Finis Terrae!”


Acto II: Diálogos

Destructor. Su nombre real es Lance Harrington. Hace tiempo, fue un policía en Londres, frustrado por no poder hacer mucho para cambiar las cosas de fondo. Poco después, recibió una colección de amuletos provenientes de un planeta lejano que le dieron un poder inconmensurable. Fue un héroe, pero se dio cuenta que todo ese poder tampoco le permitía cambiar las cosas, así que decidió que la única forma de hacerlo era destruyendo todo para empezar de nuevo. Se le consideró un villano, y combatió contra los otros defensores del planeta, quienes lograron detener sus planes... Hasta ahora.

Hoy tiene la oportunidad de empezar de nuevo sin destruir nada, y está decidido. Lo veo aquí, frente a mí, a escasos metros, y el peso de su propia historia me agobia. No sé por dónde empezar.... así que lo hago por lo más obvio.

- Vi tu discurso, por supuesto. Directo al grano, Destructor. ¿Cuál es tu plan esta vez?

- Siempre hay más debajo de lo que ves, lo has aprendido bien, ¿no, Monroy?  Tengo entendido que llevas tiempo trabajando con hombres y mujeres que usan máscara, así que tienes experiencia en eso…

- Por eso mismo, quiero que seas directo. ¿Qué es lo que quieres? Sin rodeos, Harrington…

- Tal como he dicho, quiero crear una utopía… Verás, durante todo este tiempo he aprendido que el mundo post moderno no se detendrá. La inercia es demasiado potente, y no hay vuelta atrás en lo que está pasando… Así que la única forma de probar mi punto, es creando una sociedad completamente nueva, y para eso necesito un territorio. Esta es la ocasión perfecta – me dice, convencido y sorprendentemente tranquilo

- ¿Y de qué se trata esto? ¿Te encerrarás en tu feudo a proteger a tus encomendados?

- Jajajá... ¡Qué simple eres! ¡El mundo no es blanco y negro, Monroy! Y de partida no se trata de asistencialismos, no aceptaré que vivan sólo para pedir. Les enseñaré desde el comienzo a no caer en las bajezas de esta cultura, a no cometer los errores que se han cometido antes. No tendrán ejército, y sólo yo seré su protección... lo cual es más que suficiente, por lo demás... Y no dejaré que el resto del mundo se entrometa y contamine nuestra tierra. Nadie podrá interferir, a menos que yo lo autorice, mucho menos los “héroes” de mundo.

- ¿Por qué estás tan seguro de que funcionará? – le pregunto, ya sin ideas para desarmar su argumento.

- Porque es lo que siempre he planteado y ustedes no han entendido. La historia enseña muchas lecciones valiosas, Monroy, y esto es lo que yo he aprendido. Los seres humanos tuvieron problemas cuando comenzaron a ocupar mucho espacio: con el contacto, construyeron sociedad y lo hicieron mal. Somos las únicas criaturas que solucionamos un problema creando otro... Pero eso se acabó.  Finis Terrae es la tierra definitiva, es una tierra de soluciones.

Me quedo en silencio, contemplando su rostro,  serio, seguro. No quiero admitirlo, pero en cierta parte de mi ser, surge una intensa curiosidad... Esto es demasiado grande, no sé cómo detenerlo... y tampoco estoy seguro si pretendo hacerlo. Hablo, finalmente, para elaborar una pregunta que reconozco como retórica.

- No hay forma de detener esto, ¿verdad?

- No.

- ... Está bien, creo que hasta cierto punto entiendo tu postura y tu idea... Pero tú sabes que te estaremos vigilando constantemente, ¿no?... nosotros y todos los defensores... tú y tu país estarán en los ojos del mundo entero, y en sus espaldas habrá mucha presión... ¿Entiendes eso?

- Lo entiendo. – me responde, con mucha seguridad en su voz. Se mueve con la intención de dejar el lugar. – Por eso vine aquí, a hablar contigo. No vine a preguntarte nada, sino que a dejarte saber las condiciones... Y ya la sabes...


Epílogo: Comunicación

- Cientos de personas se han comenzado a desplazar hasta el territorio conocido como Finis Terrae, y se están sumando a los científicos e intelectuales que ya trabajaban con Destructor – escucho por la señal segura del comunicador.

- ¿Qué me dices de la ciudad?

- Está emplazada sobre lo que alguna vez fue Walden City, esa ciudad-laboratorio de Quimera Corp... En el centro, hay un gran edificio panóptico desde donde Destructor vigila el resto del lugar. La ciudad tiene forma de círculos concéntricos que se alejan desde ese edificio central.

- He oído que Destructor tiene otra residencia... ¿Qué hay de cierto en eso?

- Es así. A algunos kilómetros de la ciudad, una especie de mansión de retiro, donde va cada cierto tiempo para estar solo, y reflexionar sobre lo que está haciendo, me imagino...

- Bien. Manténganse alerta. Infórmenme de cualquier cambio en la situación. Cambio y fuera - digo finalmente, cerrando la transmisión.

Está hecho. Ellos mantendrán la vigilancia. He logrado contar con su lealtad, y sé que puedo confiar.

Los Hijos de Perseo cayeron en una trampa del Imperio, y fueron traicionados por su líder, pero no volverán a caer. Ahora tienen mi protección, y pueden sentirse seguros mientras sean parte de La Liga de Pimpinela Escarlata.


Fin...
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