4.2.12

Blackbird #16

“Zona de Guerra” (Parte 3 de 3)
Historia: Rodrigo Roa.


I

Lo que Sophie sintió al ver el rostro detrás de la máscara no le provoco tanta sorpresa, sino más bien la hizo sentir apenada porque Adam, o Blackbird, no hubiese sido capaz de confiar en ella. Hace un tiempo que su intuición le anunciaba que era posible que ambos fuesen la misma persona, pero no entendía por qué ocultarse, por qué usar una máscara frente a ella.

Adam miró directamente a los ojos de Sophie, y con la mirada trató de pedir perdón y hacerse entender… Pero Void interrumpió sus miradas.

- Adam Johnson, has ocultado tu identidad para no dañar a tus cercanos, pero precisamente ese hecho es el que provocará su separación… El ser humano es una criatura muy curiosa…

- ¡Cállate, Void! Hice lo que querías, ahora déjala ir y resolvamos esto entre nosotros…

- ¿Crees que es así de fácil? – interrumpió Matt Parker - ¡¿Crees que puedes hacer lo que sea y salir impune?! ¡Jódete, hijo de…!

- ¡¡Matt!! ¿Por qué dices estas cosas? ¿Qué te sucedió? No eres tú… ya no te conozco… – exclamó Sophie, apenada y extrañada.

- Tu amigo ha conocido los hechos tal como son – dijo con frialdad el villano – Matt ha descubierto que incluso Nightmare y yo hemos sido mejores compañeros que tú y los supuestos lazos sentimentales que existen entre ustedes…

Pero en ese momento, Blackbird se cansó de escuchar, y se puso nuevamente la máscara. La ira que sentía generó un campo de energía a su alrededor, el cual usó para atacar a su enemigo.

- Todo esto es tu culpa, Void… ¡Será la última vez que te metes con nosotros!

Un potente rayo surgió desde sus manos, e impactó a Void, lanzándolo con fuerza hacia la pared del departamento, que se derrumbó sobre él.

El héroe aprovechó la sorpresa del momento, y corriendo, tomó a Sophie, y la zafó de sus amarras. Acto seguido, se elevó, y se lanzó hacia la ventana, rompiéndola, y volando hasta posarse en la calle.

- ¡Rápido, Sophie! ¡Corre, busca ayuda! Detendré a Void y Nightmare… Luego hablaremos…

- ¡Hey! ¡Blackbird! – un gritó los interrumpió. A la distancia, Heavy apuntaba sus armas hacia la pareja…

II

En el departamento, Void se reponía del ataque. Acorde a su misteriosa naturaleza, Nightmare se había retirado entre las sombras, en medio de la confusión, dejando solo a su aliado con el joven Matt.

Void hizo el ademán de lanzarse a seguir a su oponente, pero Matt estaba en su camino, inmóvil, con ojos de asombro y miedo.

- ¿Qué estás mirando? – lo interpeló el villano, con cierto desprecio – ¿No querías retribución de lo que ellos te han hecho? Hazte a un lado, déjame satisfacer tu deseo.

- Yo…

- Sal de aquí, eres débil, como toda tu raza… ¡me estorbas! – gritó finalmente Void, e ignorándolo, voló por la ventana, furioso.

Matt estaba temblando de nerviosismo. Fuese o no una buena decisión la que había tomado, ya había cruzado un límite al escuchar a Void y Nightmare. Sus viejos “amigos” estaban en peligro mortal, y siendo perseguidos gracias a la trampa que él mismo había ayudado a tender.

Emocionalmente desgastado, Matt se sentó, absorto en sus ideas, sin saber si culparse a sí mismo, o dejar libre su odio, su resentimiento hacia Blackbird y Sophie.

Fuese como fuese, lo único que deseaba en ese momento era escapar, huir, correr sin detenerse hasta estar lejos y no saber más de su vida antigua, ni del presente… Pero ya no había vuelta atrás…

III

A ras de calle, la gente corría asustada. Blackbird podía sentir las emociones aflorando violentamente en todos los transeúntes presentes, frente al peligro.

Pero a pesar de esta súbita explosión empática de sus poderes, en su cabeza aislaba sólo una emoción: el miedo que sentía su amada Sophie allí en sus brazos. No estaba seguro de la causa exacta, pero ella temblaba, y él mismo sentía escalofríos por esto.

A unos metros de ellos, Heavy no esperaba ni un segundo más, y apretaba el gatillo de sus revólveres reiteradas veces. Las primeras balas en dirección al héroe fueron esquivadas a duras penas con un salto que logró sacar también a Sophie de la trayectoria.

Pero la siguiente ráfaga fue inmediata, y uno de los proyectiles alcanzó el pecho de la muchacha, frente a la mirada impotente del joven defensor

- ¡¡Sophie, noo!! – el grito sonó desesperado. La chica cayó inconsciente en los brazos de Blackbird, qué sólo atinó a recibirla con suavidad, impidiendo que cayera al suelo.

Acto seguido, Heavy se acercó al héroe, con la intención de aprovechar bien su momento de debilidad… pero Blackbird lo esperaba con furia. Aumentando su energía, se puso de pie, giró, y golpeó fuertemente el rostro del villano, quien resultó derribado e inmovilizado.

De inmediato, su atención volvió hacia Sophie.

- ¡Respóndeme, por favor! ¡Dime algo!

Pero no hubo respuesta alguna, y sus latidos cada vez se volvían más imperceptibles…

IV

La completa atención puesta en el estado de Sophie impidió que Blackbird se diera cuenta de lo que pasaba cerca al mismo tiempo.

No logro darse cuenta de que, mientras todas las personas se alejaban, un vehículo sospechoso llegó al lugar, ni se dio cuenta de que Heavy se repuso del golpe a los pocos minutos. Tampoco notó que, antes de que llegase la policía, el villano se subió a ese vehículo, y logró huir junto a su desconocido socio.

El héroe tampoco presenció lo que ocurría en el departamento en el que todo esto había comenzado. Allí, mientras Matt apenas volvía en sí, recibía otra visita inesperada. Un joven delgado, de largo cabello y lentes y ropajes oscuros, puso una de sus manos en su hombro.

- Matt Parker, ¿verdad? Una de nuestras fuentes me dijo que estarías por aquí, y con todo este alboroto, no fue difícil encontrarte… Nos han hablado grandes cosas de ti… – dijo el joven – Me llaman Virus, y creo que podría interesarte venir con nosotros… Mi maestro requiere gente con tus talentos… Tú podrías ser nuestro Password

- ¿Maestro?... ¿De qué me… de qué me hablas? – preguntó Matt, tímidamente.

- Te hablo de redes cibernéticas, tecnología, medios de comunicación… información, Matt. Todo lo que exista en el mundo virtual estará en tus manos… Mastertech lo ha prometido…

El chico no pudo ocultar su interés en lo que oía… ¿Era este el escape que estaba esperando?

- Yo… no sé qué decir… Pero no tengo dónde ir… Mi antigua vida se ha ido… El futuro… el futuro es lo único que queda… - dijo el chico.

- Y el futuro es lo que tendrás de tu lado, con nosotros. Serás uno de los nuestros, parte del futuro… - complementó Virus.

- Yo… creo que… tal vez… - hizo una pausa, cabizbajo – Pues… está bien… Nada puede ser peor... y quizás ustedes si aprecien mis talentos… Iré contigo.

Virus lo recibió con una sonrisa, y lo invitó a seguirlo. Poco después, Matt y Virus también se subían al vehículo que rescató a Heavy, y partían acelerando, con rumbo incierto…

V

A pesar de su furia, Void se detuvo antes de atacar, y flotando sobre la calle, observó la escena con calma. Se sintió extrañamente satisfecho. Luego, habló para sí, como pensando en voz alta.

- Todo este caos ha logrado hacer más daño en este héroe que un ataque meramente físico… Mmm, interesante… Los humanos son muy curiosos… Creo que observaré todo lo que te sucederá desde ahora Blackbird, y disfrutaré viendo cómo tu vida y la de tu mundo, se vuelven completamente vacías…

El villano creó una especie de portal de materia oscura, y cruzó a través de él, para desaparecer, con una sensación similar a la del triunfo…

Mientras, abajo, el defensor no sabía cómo actuar con la suficiente rapidez para salvar a la joven. Respiraba con dificultad, y su pulso era tenue.

- Sophie, por favor, resiste… te llevaré al hospital, sólo respira…

La desesperación se apoderaba de él. ¿Podría haber fallado por completo? ¿Podría ser un fracaso como héroe? Temía haber perdido a Sophie para siempre, justo cuando había aceptado cuán importante era en su vida...

Pero justo cuando ya no parecía quedar esperanza, una dulce voz sacó a Blackbird de su estupefacción.

- Blackbird, yo puedo ayudarla…

- ¡Genesis! – a su espalda llegaba al lugar, corriendo, la defensora que acababa de conocer – ¡Por favor, dime que puedes ayudarme a salvarla! Debemos apresurarnos…

- Tranquilo, Blackbird… - la heroína se arrodilló, y se acercó a Sophie – Supe del alboroto, y me preocupé porque tú volaste hacia acá… - puso sus manos cerca de la herida, y continuó hablando, para tranquilizar al joven defensor -  Verás, no pudimos hablar mucho hace un rato, así que seguramente no lo sabes pero… mis poderes… son curativos, ¿sabes?

Y viéndose casi como un milagro, la luz emitida por las manos de Genesis hizo que la bala saliera lentamente del cuerpo de Sophie Evans, para luego dar paso a una cicatriz, y a la reacción de la muchacha.

Tosió un par de veces, mientras volvía en sí y salía de la confusión. Blackbird quiso acercarse con una enorme sonrisa en su rostro, pero se contuvo. Las cosas aún eran extrañas. Sophie sólo dijo una frase.

- Por favor… llévenme a casa…

VI

Blackbird voló hasta la casa de Sophie, llevándola en sus brazos. Pero a pesar de su cercanía, durante todo el viaje, no dijeron ninguna palabra. Solamente la joven emitió un único comentario antes de irse, palabras cortas que sin embargo, dijeron mucho.

- Gracias, Adam.

Luego de eso, caminó hasta entrar, sin mirar atrás. El héroe agachó la cabeza, y sus pensamientos negativos florecieron. Se cuestionaba todo lo que implicaba ser Blackbird, y las decisiones que había tomado desde el primer día con esa identidad.

Voló lejos de allí, a reunirse con Genesis, sobre la azotea de un edificio. El sol ya dejaba el cielo, y los colores del atardecer se ubicaban sobre la ciudad.

- Gracias, Genesis. Le salvaste la vida, y de paso me ahorraste un gran dolor… Ella es muy importante para mí…

- De todas formas te ves triste... ¿Estás seguro que no quieres hablar sobre esto? – preguntó la defensora.

- Yo… la verdad es que… no estoy seguro de lo que hago… Quizás esto no traiga tantos beneficios como daños a la vida de quienes se relacionen conmigo…

- No seas tan duro contigo mismo – replicó Genesis, con el tono dulce y suave que la caracterizaba – Tú y los demás defensores son un símbolo para el mundo. Si no fuese por ustedes, yo no estaría aquí, y quizás Sophie no se habría salvado… Sólo debemos seguir tratando de hacer lo mejor que podamos... O el mundo se iría al carajo, créeme… ¿O no recuerdas todo lo que hizo el Capitán Cometa por el mundo?

Al escuchar este nombre, Blackbird sintió un escalofrío, pero de emoción. Capitán Cometa, su padre, el más grande héroe que haya existido… No podía rendirse. Él no lo haría, por más duras que fuesen las circunstancias.

- Tienes razón. Debemos seguir adelante, y afrontar lo que venga… No dejaremos solo al mundo, estaremos allí para defender a los inocentes, para proteger la vida. Gracias por todo esto, Genesis. Sin tu ayuda, estaría perdido – respiró, profundamente, y se animó – Muy bien, hay mucho que hacer ahora… ¿vienes conmigo?

- ¡Por supuesto! – y descendiendo con agilidad desde la azotea, se pusieron en acción…

Epílogo

Por las calles de uno de los barrios más peligrosos de Angalileo, un hombre que hasta ahora se sentía poderoso e invencible, huía.

El eco de sus pasos resonaba en los callejones vacíos y húmedos del lugar, mientras corría. A la vez, intentaba marcar un número en su teléfono celular.

Aquello de lo que huía era algo bien conocido para él, y por esto tenía miedo, algo extraño en este villano.

- Blackbird no sabe que todo lo que le sucedió fue orquestado… Estos tipos son poderosos, tienen influencias y contactos… Necesito su ayuda, de cualquier forma… Necesito llamar su atención, y hacerlo venir a mi – dijo atropelladamente a través del aparato móvil - Corran la voz. Háganle saber a Blackbird que The King ha regresado.


Fin…
Pero continúa, en “IMPERIO”, y en “Blackbird” #17!
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