24.9.11

Star Crusade #13

"La Masacre de Nulm”
Historia: Rodrigo Roa.


I

Un intenso dolor en su hombro le impedía a Overtaker enfocarse en la situación. Sorprendido por el villano Ka’li’est, hace pocos minutos había recobrado la consciencia, para encontrarse herido, inmovilizado, y rodeado de Los Guerreros Más Peligrosos del Universo, cerca de la nave en la que llegaron hasta Nulm.

- ¿Por qué no puedo darle el golpe de gracia? – preguntó Badit.

- O podríamos comerlo vivo, y escuchar sus gritos y súplicas… - comentó susurrando Seed Breem.

- No crean que no deseaba acabar con él ahí mismo – les respondió Ka’li’est – Pero lo necesitamos para continuar con el plan.

Al escuchar esas palabras, todos los villanos pensaron lo mismo. Su mayor arma estaba aún dentro de la nave, y bajo su control, el caos que podían causar en ese lugar, el planeta más hermoso del universo, era inconmensurable…

II

Apenas perdieron contacto con el Comandante de la Policía InterPlanetaria, Nova y Var-Sokk comenzaron una búsqueda desesperada. Nada bueno podía estar pasando.

Recorriendo la inmensa selva, llena de exuberante vegetación autóctona del lugar, buscaban algún rastro de Overtaker… Pero sólo dieron con su Motocicleta abandonada.

- ¡Maldición! Esos bastardos lo atraparon, si es que no… - Var-Sokk se detuvo para evitar decir algo desesperado. Debía pensar las posibilidades. – Nova… sígueme.

Var-Sokk se elevó, y volando a toda velocidad, pero a baja altura, comenzó a recorrer los lugares aún no explorados, atravesando la vegetación sin importar si allí habría senderos o no. Nova hizo lo posible por seguirlo, ya que aún se estaba acostumbrando a sus habilidades.

Estuvieron en esto por varios minutos más, hasta que el brillo de un aparato metálico les llamó la atención. Ocultos en los arbustos, observaron, y allí encontraron la nave de los villanos, con Overtaker atado en medio de ellos.

De inmediato, Var-Sokk se comunicó con los demás escuadrones policiales.

- Oficiales, requiero de inmediato a todas las unidades… Dejen lo que están haciendo, y diríjanse a mis coordenadas… Tenemos una situación… y es grave.

III

Dos bandos claramente definidos.

De un lado, los Guerreros Más Peligrosos del Universo, con Overtaker cautivo. Del otro lado, decenas de agentes de la Policía InterPlanetaria, además de Var-Sokk y Nova.

Frente a frente, allí en la selva de Nulm, la tensión se sentía en el aire. Nadie se movía, nadie daba un paso, y reinaba el silencio. Pero el odio… eso se sentía con claridad.

- No sé cuáles sean sus planes, pero llevemos esto a otro lugar, Nulm no tiene porque sufrir esto – dijo Var-Sokk. – Ka’li’est, te conozco por años, sé que no haces esto al azar…

- Por supuesto que no – respondió el villano - ¿Por qué vendríamos a este lugar tan bello, si no es a causar destrucción y caos? Jajajajaja…. Inocentes y estúpidos héroes, no tienen ni idea de lo que está sucediendo, ¿verdad? Pero bueno… vengan por su amigo, aquí lo tienen…

Pero nadie dio un paso. Era claramente un desafío, y era lo que los Guerreros esperaban.

Pero no todos los policías eran experimentados, y los nervios comenzaron a afectar a algunos, los más novatos. Los dedos les temblaban, y su respiración se hacía más y más rápida, aunque muy corta…

Hasta que ocurrió lo que no debía ocurrir. Un disparo, dirigido a Prounder, y el caos se desató. El villano no sufrió daños al tomar su forma gaseosa, pero la provocación fue suficiente.

Los Guerreros Más Peligrosos del Universo saltaron al ataque salvajemente, y los policías se defendieron como pudieron. Seed Breem repartió cortes con sus garras, a gran velocidad y en todas direcciones, mientras Prounder usaba su capacidad de tomar una forma intangible para aparecer y desaparecer al lado de los policías, dejándolos fuera de combate antes de que pudieran hacerle daño.

Al mismo tiempo, Nova se había interpuesto a los hermanos Birdit y Badit, villanos de gran poder, pero que necesitaban trabajar juntos para usar sus ataques. Resistió sus primeros ataques, para luego responder con una gran descarga de energía luminosa que derribó a sus oponentes. Luego, elevándose, el terrícola se puso sobre ellos, y con otra descarga, los hundió varios metros.

A poca distancia de allí, Var-Sokk se acercó lentamente a Ka’li’est, y desenvainó su espada mítica. Su rivalidad de años llegaba a un punto culmine. Inicialmente, los golpes a distancia del villano sorprendieron al héroe, haciéndolo retroceder, pero luego logró tomar el ritmo, y usó su espada para dañar uno de los brazos de su oponente. Otro movimiento con la espada, y Ka’li’est cayó, herido.

- Es suficiente, vendrán con nosotros -  dijo Var-Sokk, mientras se acercaba a liberar a Overtaker, a los pies de la nave de los Guerreros.

Pero en ese momento, un extraño silbido se oyó en los oídos de todos los presentes. Luego, un gran dolor de cabeza, y los héroes y policías sintieron una gran confusión en su mente, que incluso les impedía mantenerse en pie.

Desde la nave, descendía flotando el responsable de tal ataque psíquico: Tak

IV

En todo Nulm se sentía el dolor. Las mentes de los habitantes de las ciudades más cercanas parecían arder, y los gritos de desesperación se multiplicaban. El terror se apoderaba del planeta más hermoso del universo, algo que nunca antes había sucedido.

- Nuestra carta bajo la manga… - dijo Ka’li’est, con arrogancia – ¿Pensaron que seríamos tan estúpidos como para enfrentarlos sin un comodín? Por algo lo liberamos. Gracias a su estado vegetativo, y por ese artefacto en su cuello, Tak hará todo cuanto le ordenen nuestros “empleadores”…

Var-Sokk y Overtaker oyeron esto, y quisieron hablar, pero el dolor era demasiado. Ni siquiera eran capaces de articular otro sonido que no fuera un grito, y en sus mentes sólo había colores distorsionados, fuego y olores putrefactos.

En las ciudades, las mentes más frágiles ya perdían la consciencia… Los poderes psíquicos del umnita eran inmensos, la presión que ejercía era insoportable, y bajo el control a distancia de los miembros de la Asociación Estelar Ursa Maior, el peligro se multiplicaba.

Lo que ocurría con los habitantes de Nulm era una aberración. Habiendo vivido toda su vida en paz, hoy conocían el horror. Sus mentes comenzaban a colapsar, y sólo los más fuertes lograban resistir.

Las primeras mentes, las de los más débiles entre ellos, comenzaron a apagarse. Uno a uno, dejaron de respirar, teniendo en sus cabezas en ese momento, las más horrendas imágenes.

Cientos de nulmens y también algunos policías perdían la vida en ese instante, en una masacre sin precedentes, y nadie parecía ser capaz de pararlo…

V

Los Guerreros Más Peligrosos del Universo, que no eran afectados por el ataque de Tak, aprovecharon la confusión para dirigirse a su nave. Sin mirar atrás, a pesar de haber sido derrotados en los enfrentamientos mano a mano, Ka’li’est, Birdit y Badit se unieron a Seed Breem y Prounder para escapar en el vehículo, con rumbo a la constelación Ursa Maior. Por dentro, sonreían, porque algunos de sus más grandes enemigos perecerían allí, de la forma más terrible que alcanzaban a imaginar.

Todo parecía haber funcionado a la perfección. Salieron de la atmósfera, y su escape no fue interrumpido por nadie… Tak, por su parte, seguía presionando, y las muertes en el planeta ya se contaban por miles.

Pero en ese momento, otras naves hacían su ingreso a la atmósfera del planeta. Lorgann y algunos otros miembros del Consejo InterPlanetario, acompañados por refuerzos dirigidos por el Oficial Lurk y el príncipe Nishke, llegaban justo a tiempo.

El disparo de un cañón laser derribó a Tak, y las naves descendieron rápidamente para que los refuerzos policiales pudiesen inmovilizarlo.

El dolor terminó para los sobrevivientes, pero la masacre era irreversible. Nulm había sido manchado para siempre.


VI


En algún lugar del Sistema Alcor, en la constelación Ursa Maior.-

Talascia, la ciudad flotante, comenzaba a descender tras un largo viaje desde el planeta Zidril, acompañado de algunas naves auxiliares*.

Tras posarse lentamente sobre la superficie de este planeta deshabitado y estéril, algunos científicos bajaron y comenzaron a preparar una serie de implementos.

Al mismo tiempo, desde el fondo de la ciudad, se levantó la enorme cápsula esférica donde se almacenaba la Energía Cor recolectada desde los cristales, por los miembros de la Asociación Estelar Ursa Maior, y se movió impulsada por aparatos mecánicos durante un largo rato, hasta quedar ubicada a alguna distancia de la ciudad.

Entonces, el líder Rangg se dirigió hacia un estrado, en la parte más alta de Talascia, acompañado de los representantes umnitas, y desde allí le habló a sus habitantes.

- ¡Hermanos umnitas! Hoy es un día histórico. Tras años de sufrimiento, podrán dejar de vagar sin rumbo por el frío espacio. Ustedes son los últimos sobrevivientes de una raza grandiosa, y hoy nuestro plan para devolverles su hogar, se ha concretado. – hizo una pausa, y se escucharon algunos gritos y vítores a través de la ciudad – Ningún esfuerzo egoísta del Consejo InterPlanetario ni de los llamados héroes del universo nos ha detenido, hemos seguido adelante haciendo los más grandes sacrificios… y he aquí los resultados…

Mientras decía esto, la cápsula comenzó a abrirse, y la gigantesca esfera de Cor se dispersó por el planeta, con una hermosa luminosidad que llenó de vida el lugar.

- Hermanos… - dijo finalmente Rangg – Hoy hemos conseguido la Energía Cor suficiente para poder decir con propiedad… ¡Bienvenida, Nueva Umnis!


Continúa en “Quasar” #12 y concluye en “Star Crusade” #14 y #15: Exogenesis…

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* Viaje que comenzó en “Quasar” #11




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